RAYOTEAM Relay team: Balance de una temporada mágica

relayTeam1Como alguno de los mejores guiones del cine fantástico y de aventuras, esta historia también empezó una fría mañana de invierno, cuando nuestro “gran capitán” Ivan Herruzo (37) organizó un gran entreno en bicicleta. Subiríamos Begues a buen ritmo y volveríamos por Vallirana hasta llegar a casa. Cuando rodábamos en grupo en dirección a Viladecans, nuestro estimado compañero el “tigre” Lorenzo (50) se acercó a “bicho palo” Paco (37) y a David (40) y nos dio la idea de participar en alguna competición por relevos, formando un equipo capaz de hacer grandes cosas y de esta manera potenciar el espíritu de equipo. Efectivamente no dudamos ni un segundo en llegar a un acuerdo, competir codo con codo con otros compañeros podría ser fantástico. Todos juntos, sin fisuras, podríamos llevar lo más arriba posible a nuestro equipo RAYOTEAM y alcanzar objetivos que individualmente serian imposibles. Nos planteamos el reto de hacerlo muy bien en el Half IRONMAN de Calella en mayo de 2014 y nos preparamos escrupulosamente, con la ilusión de un debut en una disciplina que en este momento en el triatlón se considera secundaria. La ilusión fue máxima y los objetivos del Relay RAYOTEAM se pusieron al mismo nivel o incluso delante de los objetivos personales, formamos un equipo que donde no se podía fallar!

IRONMAN 70.3 Barcelona  (18/05/2014)

Llego el día de nuestro estreno y sabíamos que teníamos posibilidades reales porque así lo sentíamos. Dentro de cada uno de nosotros había un luchador con ganas de darlo todo, de sufrir por sacar este punto extra que te da correr por el compañero más que por ti. Durante la semana previa al Half fuimos a supervisar los circuitos, los memorizamos y soñamos con hacerlo muy bien. Saldríamos con nuestras mejores armas, con el viejo neopreno Sailfish de Lorenzo, con la amada Argon de David sin bidones y sin recambios, y con las zapatillas con alas que Paco lleva siempre flotando por el asfalto. El día fue difícil de clasificar. Fantástico, espectacular… (como el guión de nuestra película). Muy prontito nos encontramos los tres. Algo grande íbamos a hacer, estábamos “enchufados”. Lorenzo nos hacía reír en cada paso, comentó a David que mucho cuidado don la bici, que si llegaba con sangre al relevo, Paco no iba a salir! … nos partimos de risa.

El “tiburón tigre” Lorenzo se lanzó al agua y nadó rápido como una lancha, adelantando a centenares de triatletas, sufriendo por pasar el relevo en el menor tiempo posible (30 ‘). David esperaba nervioso, atento. Entregó el relevo en quinta posición y agonizando. Salió nuestro ciclista lo más rápido que pudo. Adelantó y adelantó, encontrando a amigos y compañeros que animaban sin parar, dejándose el alma en cada pedalada, pensando que Paco, estaba esperando en la transición. Fuimos recuperando posiciones paso a paso, brazada a brazada, pedaleo a pedaleo y zancada tras zancada, aprovechando todos los momentos para avanzar y avanzar. Estábamos en la pomada, estábamos en disposición de conseguir el soñado pódium de IRONMAN. Ahora no podíamos fallar, nos mirábamos el uno al otro con ilusión, con confianza, transmitiéndonos que no íbamos a dejar nada dentro de nuestras piernas ni dentro de en nuestro corazón para conseguir la preciada “estatuilla”.

Llegamos a la T2 terceros, con 2:41 en bici, sufriendo para que Paco tuviera tiempo de alcanzar al segundo o al primero. En ese momento nos enteramos de que los dos primeros habían hecho un tiempo igual o un poco mejor en bici, por lo que Paco tendría que volar. Paco salió sin el dorsal en su cintura! Salió a toda velocidad, sin medir ni la distancia ni el tiempo ni nada, con la ilusión de un pódium que estaba a tocar, a tope, con el corazón, con el alma y con unas finas piernas prodigiosas. Lorenzo sacó el dorsal a David y afloraron muchos nervios esperando al paso de Paco por la zona de boxes… aparecieron algunos miedos… y si lo habían descalificado? Y si la habíamos fastidiado? Después de un rato de nervios, pasó el gran Paco, con su estilo de running de manual, que clase por Dios! Éramos terceros seguro, con este tío no había dudas. El relevista del segundo clasificado del Team Calella era un peligro importante. Un runner experimentado que corría al mismo ritmo que Paco. Sería imposible pillarlo, pero nuestro objetivo estaba cumplido.

relayTeam2La primera carrera juntos y la clavamos, encontramos una fisura, una entrada secreta para alcanzar un pódium de IRONMAN, un momento que sería único y casi irrepetible. Paco llegó a la meta con casi su marca personal 1:19. Queríamos entrar los tres juntos y casi nos descalifican porque no estaba permitido. Fue el segundo momento (después de correr sin dorsal 5 km) en que casi nos descalifican. Por la tarde del mismo día de la carrera fue la entrega de premios. Fue un momento muy emocionante, piel de gallina y lágrimas en los ojos. Estábamos al lado de nuestras familias y de los ganadores del 70.3, algunos de los mejores triatletas de la tierra. Nos llamaron como C.E. RAYOTEAM y fue un orgullo representar a todos los compañeros. Ahí estábamos, tres corazones, tres románticos del deporte y del triatlón con un enorme espíritu competitivo de equipo y con la mente puesta en los compañeros a los que representábamos. Vivimos tanta emoción y la magia fue tan brutal que ese mismo día decidimos apuntarnos al hermano mayor del 70.3, al IRONMAN Barcelona 2014, que se iba a disputar en octubre de 2014.

IRONMAN Barcelona (05/10/2014)

Esta segunda historia fue mucho más alocada, con tormenta, sanción, tortura… no sabíamos en la posición que estábamos si cuartos, o terceros, a pódium perdido, trofeo en Alemania… Una aventura espectacular, que visto en la distancia se recuerda más estresante que la primera competición del RAYOTEAM Relay, pero de mayor transcendencia. La previa fue otra vez muy especial, fijaos como Paco con su cabra y Lorenzo con su casco aero equiparon a David para que corriera los 180 km del relevo con el mejor material posible. Son regalos que no se pagan con dinero y que hacen que surjan entre nosotros sentimientos que no se olvidarán nunca. La verdad es que las opciones de pódium en esta ocasión eran remotas. Equipos de holandeses, alemanes, franceses o italianos, un equipo español que ganaba todos los años (con un nadador de 40 en el 3.900 llamado “el gallego”), ciclistas de los que salen en internet y corredores que corren la maratón en 2:40. Aunque las opciones eran pocas, siempre habíamos comentado entre nosotros que un IRONMAN por relevos conlleva entre 8 y 9 horas de competición, que hay que arrear todo el rato, que no puedes parar porque pueden pasar muchas cosas en todo el período de competición. Nos pueden pasar cosas a nosotros o a los demás. El factor preparación mental y la suerte también juegan! La idea es que si no nos dejábamos llevar podíamos estar cerca del pódium, y así fue.

Lorenzo se lanzó a un agua removida después de una tormenta escalofriante. Nadar en aguas abiertas durante todo el verano fue un factor clave para que Lorenzo hiciera un gran tiempo (60 minutos). Salió en sexta posición de la general y estábamos en tiempo de mantener en la bici las expectativa de pódium. Salimos en la bici a toda pastilla, sin cuenta kilómetros (el sensor dejó de funcionar), sin referencias y a tope. En los primeros 90 kms, a una media de 40km/hora, alcanzamos a nuestros otros compañeros de RAYOTEAM más adelantados. En el kilómetro 100 habíamos recuperado alguna posición y teníamos que seguir empujando hasta el final. A partir de aquí empezó nuestro calvario, un juez enseñó una tarjeta por ir a rueda, cosa que no llegamos a entender. Eso condicionó los 80 km restantes. El juez nos dijo que a los de relevos no podía darnos nada de margen y tuvimos que parar unos 6 minutos agónicos. Sentimiento fatal por los compañeros. Estábamos todos parados por un momento inexplicable.

relayTeam3Acabamos la bici con 4:46 minutos + 6 de sanción. Llegamos a la T2 más tocados emocionalmente que físicamente. Pero el equipo está para esto, para mantener el equilibrio, por lo que nuestro galgo Paco salió quinto o sexto. En ese momento no sabíamos con seguridad donde estábamos. Seguíamos en boxes cronometrando a nuestros rivales: los italianos, el Pele Team, el equipo de fueras de serie, etc… pero no contábamos con que había una chica que corría que estaba delante nuestro y que pertenecía a un equipo mixto donde el ciclista había hecho 4:29 minutos (un fuera de serie). Contábamos que íbamos cuartos o quintos y Paco pasó a un equipo de holandeses, por lo que pensamos que éramos cuartos, que no podríamos conseguir pódium… Esto fue hasta la última vuelta, donde no nos pareció ver al “cachas” del Pele Team. Ahora éramos terceros… Paco entró en meta con un tiempazo, 3:04, el corredor del Team Calella se quedó a un par de minutos. Le habíamos mojado la oreja al todopoderoso Team Calella y a los ganadores de los últimos años, los que nos iban a ganar seguro. La verdad es que estos equipos nos han pedido la revancha para el próximo IRONMAN 70.3 de mayo de 2015 y tendremos que pensar lo que vamos a hacer con este nuevo desafío.

De toda esta peripecia, hay un mensaje que no debemos obviar. Las carreras no se acaban hasta el final. Lo que a priori parece imposible no tiene porque serlo y solo hay que competir hasta el final, empujar hasta el último aliento. Llegamos a meta con menos de 9 horas de competición, quizás un poco peor de lo esperado por las múltiples cosas que pasaron, pero llegamos entre los 3-4 primeros. Ha sido una gran lección. No se puede dejar de luchar hasta el final, nunca hay que tirar la toalla, nunca. La verdad es que fue increíble ver a Paco preguntando en ingles a nuestros rivales “what is your position??” Los holandeses decían que cuartos, por lo que nosotros habíamos hecho terceros… fueron momentos de euforia brutal porque los nervios habían sido muchos. Entramos a comer algo, el pobre Paco estaba hecho polvo… Revisamos la clasificación final en IRONMAN Live y ahí empezó el desánimo. Salíamos como cuartos, pero el Team Pele no había pasado! Solo habíamos visto a dos relevistas entrar antes que nosotros. ¿Que pasa aquí? Pensando que éramos cuartos nos fuimos con un sabor agridulce, con unos altibajos emocionales que fueron difíciles de asumir. Todos nos fuimos bastante mal, tocados por esos minutos echados por la borda.

El lunes fue horrible. Indignación, inseguridad, algo raro había pasado. Lorenzo sin dormir, pensando en irregularidades en la clasificación y mientras tanto en esa misma mañana, en Calella …. en la ceremonia oficial de la entrega de premios, en el momento que el juez de IRONMAN decía… “in third place male relay… team CE RAYOTEAM” … nosotros no aparecimos!!! Señores, nos quedamos sin subir al pódium de Barcelona 2014! Habíamos sido terceros, había entrado un equipo de relevos mixto delante de nosotros, una chica había entrado por delante, sólo nos sacó 2 minutos y por eso no habíamos entendido que había pasado.

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Para conseguir el trofeo también fue otra historia. Hablamos con el director de carrera de IRONMAN Barcelona y nos confirmó el tercer puesto. El problema era que los trofeos habían sido devueltos a Alemania, por lo que tuvimos que escribir allí para que nos lo enviaran. Por suerte el trofeo llegó y aquí aparece. Un año, dos competiciones IRONMAN y dos pódium. Impresionante, esto no puede quedarse aquí. Poder compartir estos momentos juntos ha sido lo más especial de esta temporada y espero que lo siga siendo durante mucho tiempo.

Es espectacular poder compartir estas sensaciones juntos, explicar estas aventuras a nuestros más allegados y sobre todo, competir y compartir algunos momentos de nuestras vidas al lado de unas personas de este calibre humano y nivel competitivo.

Con cariño, generosidad y amistad.

Lorenzo, David y Paco

RAYOTEAM Relay team

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